«Cuando sepas que he muerto
no pronuncies mi nombre
porque se detendría la muerte y el reposo.
Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
sería el tenue faro buscado por mi niebla...
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.»
—Roque Dalton